Thursday, March 10, 2011

Ay pecado, ay pecado...

Ataúd que cobra vida cada noche
de cristal tu interior pero de caos
que se forma en mi interior te gusta
el sabor de impurezas y daño personal.

Carruaje suelto anta sólo, desvelado
no piensa ni siente, no hay quien tiente
a su miel que yo libo su sabroso paladar
me prueba, me lame, y me goza.

Ay pecado, ay pecado,
¿qué harías tú sin mí?
La batalla acabaría al fin,
cada cristo en su lugar
pero el mundo se cae.

Árbol de maleza y tinieblas, funesto, nefasto,
arrojas monóxido de nitrógeno para asfixiarnos,
como si no supiese tus viles intenciones, tu mal,
como si no conociese lo que ibas a hacer, daño.

Calabaza envenenada, fruto de malicias y terror
causas un ardor beligerante en todos, dolor
y tentación no niegues tus puertas al que pasa
ya que eso te gusta, te alimenta, te goza.

Ay pecado, ay pecado,
¿qué harías tú sin mí?
La guerra terminaría al fin,
cada cristo en su lugar
pero la balanza se tuerce.

No comments:

Post a Comment