Besaste al amor de mi vida
sólo porque ni caso te hago… venganza
dulce pasión roja que sangre trae
es fuerte, es dolorosa, pero al final
date cuenta que no le interesas, sólo yo.
Quisiste ser su pareja, te declaraste
en falso hablaste, falso, falso, falso.
Que ridiculez, un absurdo como tú
creyendo que alguien te valorará
después de lo que hiciste. Idiota.
La peor parte de todas es que
a mí me insistías porque te gustaba
no había química, ni a mis amigas
agradaste. Eres desagradable.
Sólo a la chica que nos quiere separados.
Pero date cuenta de tus acciones
que nunca sentiré más que odio hacia ti
y de parte de los demás recibirás repulsión.
No sabes ni vestir, ni caminar, no eres nada,
no me das cólera, me das pena.
Pensé que debía hacer algo
para defender el honor del amor,
también el mío, pero me di cuenta al final
de que lo que debo hacer no es daño
sino olvidarme de todo aquello.
En el pasado quedo, y tu recuerdo
se desvanece entre los potros
de barbaros Atilas, como dice Vallejo
te llegarán los heraldos negros, lo sé.
Que pena me das, pero yo no haré nada.
Sólo el destino sabrá lidiar con tus actos
con tu venganza, con tu inmadurez,
pero yo le haré caso al que paz trajo
sin un arma usar, sin siquiera daño causar
y es porque sus palabras son sabias…
Ojo por ojo…
el mundo se queda ciego.
(Mahatma Gandhi)
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